Con la garantia SEK Fundación SEK Universia Fundación Camilo José Cela

Saludo del Presidente

Amigos:

La primera piedra de la Universidad Camilo José Cela se colocó en noviembre de 1999. Era la proyección en el ámbito de los estudios de más alto rango de la Institución Educativa SEK. Al comenzar un nuevo curso, hoy, ocho años más tarde, se produce un nuevo hito en nuestra andadura de servicio a la sociedad a través de la educación; tal vez la única vía para el perfeccionamiento de los seres humanos y el progreso de la humanidad.

Porque, para la Universidad Camilo José Cela, cada nuevo curso es aliento y acicate para perseverar en su propósito de mantenerse en el puesto de vanguardia que ocupa en el mundo de la educación, de la ciencia y de la cultura.

El proyecto fundacional de la UCJC se perfecciona en el quehacer de su vida académica para cumplir, día a día, las misiones que tiene asumidas: la docencia, para preparar profesionales competentes, los protagonistas que la sociedad demanda para dirigir su progreso; la investigación, que genera, desarrolla y aplica conocimientos, activando los polos de excelencia en los que podemos ofrecer avances significativos; y la cultura, que aporta ideas, creencias y valores, para que nuestros estudiantes desarrollen plenamente todas las dimensiones de su personalidad.

El Libro del Estudiante y El Libro del Profesor, publicaciones exclusivas de la UCJC destinadas a su comunidad docente, son dos instrumentos de gran valor para desarrollar con éxito nuestra pedagogía innovadora, centrada en el alumno y en su aprendizaje. En sus páginas los estudiantes encontrarán también las herramientas indispensables para realizar con éxito su oficio de aprender y las pautas que les ayudarán a elegir con acierto su futuro.

Porque nuestro objetivo no es formar a nuestros alumnos, sino que ellos mismos se formen. No pretendemos adoctrinarles en ninguna ideología ni darles soluciones a los supremos interrogantes, sino despertar en ellos el espíritu reflexivo y el pensamiento crítico, de modo que sean capaces de elaborar sus respuestas personales, ofreciéndoles información para que la transformen en conocimiento y en sabiduría, y también ofreciendo pautas para que ellos decidan su programa vital, sus metas y sus objetivos.

No queremos que nuestros estudiantes abandonen las aulas de nuestra Universidad siendo solamente unos cualificados especialistas en determinadas materias, sino que sean personas que hayan alcanzado el máximo nivel de excelencia personal, construida con su esfuerzo y nuestro consejo, desde la libertad.

Al atravesar el umbral de un nuevo curso, se abre ante nosotros un camino de ilusiones y esperanzas. Un camino sembrado de pepitas de oro como el que pasa por Cornualles, Bretaña y Galicia, como escribió el hombre egregio que dio nombre a nuestra Universidad. Un camino como los de la mar, abierto a todos los rumbos, de los que cada uno deberá elegir el suyo, y en el que su latido, que no se cansa nunca, sino que viene siempre, zás, zás, zás, zás, zás, zás, desde el principio hasta el fin del mundo, hace vibrar en el eco de sus olas sonoras nuestro anhelo: lograr a través de la plena formación de nuestros estudiantes un mundo mejor.

Estudiante, atrévete a escribir tu destino. Es tu responsabilidad, que nace de ese rasgo único del ser humano: la libertad. Nosotros, únicamente, podemos ayudarte para que todos los capítulos de tu trayectoria vital sean de superación personal, de esfuerzo hacia la excelencia, de apoyo al progreso de la sociedad.

Atrévete, atrévete, atrévete a ser egregio, a conocerte, a ser mejor.

Felipe Segovia Olmo